Un enorme porcentaje de desempleados asola España y las previsiones no son muy alentadoras. Aun así la mentalidad de cualquier persona que esté en búsqueda de empleo debe ser positiva, esperanzadora y, sobre todo, constante.

Hace años existían dos herramientas básicas a la hora de encontrar un empleo: el currículum vitae (CV) y la carta de presentación. En este post no tengo intención de explicar cómo se hace una o la otra.

Con la llegada de Internet y las redes sociales estas herramientas no han desaparecido sino que, como la energía, se han transformado. Se sigue necesitando algún documento que plasme la vida profesional de una persona y otro que indique las intenciones en la búsqueda de trabajo. La cuestión es que la forma en la que se mueven esos documentos es diferente.

A nadie se le ocurre ir de puerta en puerta dejando el CV y preguntando si existe una vacante que cubrir en la empresa. Ahora, cualquier desempleado que se preocupe por una búsqueda activa debe participar de las redes sociales, lugar donde se encuentran todos los perfiles posibles: desempleados, empresas, contactos, empleadores…

Centrando un poco el tema que me lleva a escribir hoy, existen diversos tipos de redes sociales como ya te comentaba en este post y, una de ellas es LinkedIn.

LinkedIn nace a finales del año 2002 de la mano de Reid Hoffman. Tras su exitoso paso por PayPal, Hoffman creó una red en la que se pudieran poner en contacto los diferentes agentes que intervienen en una contratación. Pincha aquí para conocer más sobre la historia de Reid Hoffman y la creación de LinkedIn.

Como en toda red social el objetivo principal es compartir pero, en este caso concreto no se comparten interés de ocio ni fotografías del último viaje que hiciste, se trata de compartir inquietudes profesionales, ideas de negocio y establecer contacto con aquellas personas que puedan resultar interesantes, SIEMPRE desde un punto de vista profesional.

En esta red social profesional se pueden buscar objetivos muy diversos: encontrar un empleo, ampliar conocimientos sobre tu área profesional, encontrar a los empleadores o encontrar empresas de tu sector que desconocías hasta ahora.

Pero, ¿de qué manera se deben hacer las cosas en LinkedIn para conseguir encontrar un trabajo?

Puedo establecer algunos consejos básicos a la hora de crear un perfil en LinkedIn. Piensa que cuanto más y mejor sea tu perfil mayor facilidad habrá para que las empresas o los empleadores encuentren tu perfil y, si les resultas interesante pueden contactar contigo para realizarte una oferta.

1.- Completa tu perfil al 100%.

Puede parecer una obviedad pero existen multitud de perfiles que, bien por pereza, bien por falta de tiempo, están faltos de información. Es necesario mostrar tu trayectoria profesional, tus inquietudes, tus habilidades, tu formación, etc.…. Además, debes hacerlo de manera que en el título de cada sección el texto llame la atención e invite a acceder a tu perfil.

2.- Incluye una fotografía en el perfil.

Cuando te enseñaban a hacer un CV muchos decían que la fotografía era imprescindible y otros muchos decían que no era necesaria. En mi opinión (no es una norma) en LinkedIn es fundamental poner una foto que permita asociar una cara a un nombre. No pongas la foto que te hiciste en la última excursión, trata de poner una fotografía que te identifique profesionalmente.

3.- Participa en grupos y debates.

Ésta es una de las características claves y novedosas de LinkedIn. Existen multitud de grupos según aéreas de conocimiento y profesionales. También, para los más aventurados, puedes crear tu propio grupo. La pertenencia y participación en los grupos de LinkedIn te permitirá crear relaciones con otros profesionales de tu rama y encontrar a personas que desconozcas y que puedan resultar importantes para tu objetivo.

4.- Pide recomendaciones. 

A muchas personas les da corte pedir a alguien que te recomiende pero, pensándolo un poco, si estuvieras buscando a un empleado, ¿no sería mejor encontrar a alguien que viene recomendado profesionalmente por una o varias personas? Pídeles a tus antiguos jefes que te recomienden, a tus amigos o a tus compañeros de trabajo o clase. Mejorará tus posibilidades de encontrar un trabajo a través de LinkedIn.

Si ya trabajas con LinkedIn puede que este post te ayude a editar tu perfil de manera que abra las posibilidades de contratación. Si aún no has descubierto esta red social para profesionales te invito a que no dejes de entrar, darte de alta y crear tu perfil profesional. A día de hoy la gran mayoría de las empresas utilizan esta herramienta como paso indispensable en la selección de personal. Si no estás en búsqueda de empleo participa en los grupos y encontraras a miles de profesionales con los que compartir información y aprender.

Si te ha gustado este post no dudes en comentarlo y contar las experiencias que hayas podido vivir con LinkedIn.

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